martes, 10 de marzo de 2015

¿Las máquinas son inteligentes?

Ordenadores, smartphones, tablets o cámaras digitales son algunos de los aparatos electrónicos más utilizados y de los que más dependemos. Cada día nos sorprenden más las funciones de estas pequeñas máquinas. ¿Hasta dónde podría llegar su inteligencia? 
En 1950 Turing, un pionero en el campo de la Inteligencia Artificial, abordaba la cuestión: "¿Puede una máquina pensar?" . Para responderla, propuso un test definido de la siguiente manera:
"Disponemos a un humano y a una máquina en habitaciones diferentes. Un observador les hace una serie de preguntas a uno y a otro a través de la puerta. Si pasado un cierto tiempo el observador no es capaz de determinar quién es el humano y quién la máquina, podemos concluir diciendo que la máquina posee inteligencia."
Este test no fue superado por ninguna máquina hasta hace menos de un año, el día 7 de junio de 2014. Este día, un programa informático consiguió convencer a un tercio del jurado que le examinaba de que era un adolescente de 13 años con un extraordinario sentido del humor. A pesar de ello, este hecho ha suscitado controversias debido a que los programadores asignaron una edad concreta al programa y además lo disfrazaron con una capa de humor que terminó por confundir a los examinadores.  
Los programas informáticos que intentan imitar el comportamiento e inteligencia humanas tienen un nombre, bots. Estos bots pueden realizar funciones rutinarias de edición en sitios webs como Wikipedia o incluso pueden responder a cuestiones sobre el contenido de un sitio web como sucede en Youtube.  En los videojuegos se conoce como bots a programas que son capaces de jugar por sí mismos el juego en cuestión. Pero donde un programa nos puede hacer creer que es una persona es en los sitios de chat. Un famoso bot que tiene fines de entretenimiento es Cleverbot, una aplicación que, mediante Inteligencia Artificial, recolecta datos de las conversaciones que mantiene con usuarios de Internet, dando como resultado algunas conversaciones un tanto absurdas como esta:

La Inteligencia Artificial es definida por Marvin Minsky como "la ciencia de construir máquinas para que hagan cosas que, si las hicieran los humanos, requerirían de inteligencia".
No solo los bots citados antes precisan de esta inteligencia. Los programas de traducción, los sistemas que consiguen hacer deducciones cercanas a la realidad como son los sismógrafos, los robots, los aparatos utilizados en medicina y los sistemas de aprendizaje también se consideran aparatos inteligentes.
Con estos aparatos no se persigue encontrar una máquina que iguale al ser humano sino resolver problemas concretos para que, poco a poco, los sistemas vayan adquiriendo inteligencia unido ello al desarrollo tecnológico y al progreso en campos como la neurofisiología, la psicología, la biología o la comunicación.


http://www.abc.es/ciencia/20140609/abci-superordenador-supera-primera-test-201406091139.html
http://www.cleverbot.com
Inteligencia Artificial. Modelos, Técnicas y Áreas de Aplicación  F. Escolano 

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Este post me maravilla a la vez que me intraquiliza. Desde mi punto de vista en los avances en inteligencia artificial, al igual que en medicina o biología, llega un momento en el que la ética entra en juego. Porque que las máquinas sean capaces de pensar como nosotros es el reto de hoy, pero ¿qué pasará cuando dotemos de sentimientos a estos aparatos? La ciencia ficción va más rápido que la realidad y sin embargo la carrera está cada vez más reñida.
      En películas tan actuales como la titulada "Chappie" se puede ver cómo esto llega a salirse un poco del tiesto, por no decir mucho. Las nuevas tecnologías se mueven a una velocidad de vértigo y nadie es capaz de ponerles barreras eficaces que sean capaces de sobrellevar su cambio constante, esto no tiene por qué ser necesariamente negativo.
      Yo no me posiciono en contra de la inteligencia artificial. Para mí cualquier avance tecnológico es positivo siempre que beneficie a las personas, siempre que sea capaz de hacer su vida más fácil: o bien simplificando su trabajo o haciéndoles compañía... Y aunque esta es mi postura general y a priori, creo que este tipo de innovaciones pueden acabar despersonalizando las relaciones humanas, lo que me parece peligroso y muy triste.
      El tema es muy interesante y el post fantástico. ¡Buen trabajo Carmen!

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    2. El mismo comentario salió duplicado por eliminé uno, lo siento.

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    3. El tema se trata en películas tan actuales como "Chappie", pero también en otras que no lo son tanto como "Blade Runner", basada en la novela "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", que va a cumplir ya casi cincuenta años. Por tanto, la cuestión de la Inteligencia Artificial nos viene interesando y preocupando desde hace ya un tiempo.
      Yo creo que esta intranquilidad es mayor de la que el asunto se merece, pues desde mi punto de vista, hay cosas que (afortunadamente o no) están fuera de nuestro alcance. Si entendemos inteligencia por capacidad de calcular o encontrar soluciones a determinados problemas, se puede admitir ya que hay máquinas más inteligentes que el ser humano, sin embargo, creo que es imposible implantarle a un aparato cosas tales como sentimientos, emociones, miedos, ética, insatisfacción, sentido del humor, de la belleza, de la justicia, del amor, de la libertad, y demás conceptos tan puramente humanos, sin que estos sean meros reflejos de los de los propios programadores.

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